
Mi
madre planchaba con el balcón abierto y gatos de todos los tejados venían
a curiosear atraídos por el olor caliente de la ropa limpia .Mientras
desaparecían las arrugas llegaban los gatos, vestidos de gala con su
pelaje brillante y expectantes a todos los movimientos de la plancha.
Madre, plancha y gatos parecían estar sincronizados.
Desde entonces siento que con su llegada elimino las
arrugas. Solo los gatos pueden llegar a pausarme en
delicados momentos, como la música...
No
tengo fotos de esos instantes, pero no me hacen falta. Decididos a
tenerlos en casa, Sara, Irene y yo me llamo
Domingo- tuvimos la fortuna de hablar con Maribel Lerones y
Carmen Hierro, del criadero La Zarina, que supieron
transmitirnos todo lo que estos Bosques tienen de bosques, de
elegantes e inteligentes.
Ya
decididos nos llegó Tiffany, una baronesa con collar de
perlas…altiva , sensible, una delicia del criadero de la Zarina.
Convivir con un Bosque de Noruega fue tan agradable que pensamos en
tener descendencia de nuestra gata, y poder contribuir en algo al
desarrollo de esta raza. Después de mirar mucho, encontramos ¿o nos
encontró el? a Luz, un gatazo afable y cariñoso que vino acompañado
de Keira, el animal mas feliz que conozco, también del criadero de
la Zarina.
Agradecer
la ayuda desinteresada del criadero Baelo Claudia, en todo lo que
hemos necesitado.
Pues
así nuestro pequeño criadero, registrado en
ASFE
/
FIFe,
está empezando a andar. Nuestro afijo toma el nombre de
uno de los movimientos de las Suites para violonchelo solo de
J. S. Bach, que tanto significa para nosotros…
Una
vez presentados os deseamos infinitas Sarabandas…
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